sábado, 22 de agosto de 2009

Los niños y los borrachos dicen la verdad!!!



Bueno mis estimadísimos amigos y lectores, en esta ocasión tome el tema de la honestidad para escribir un rato. Muchos de nosotros pensamos que ser sincero es algo del pasado, que decir la verdad y vivir una vida honesta es algo obsoleto e inconveniente pero bueno les tratare de explicar mi percepciones del tema.
Si bien es verdad que el sistema nos obliga de vez en cuando a realizar una que otra actividad no tan honesta, creo que el verdadero problema de esta sociedad y de ese sistema somos nosotros mismo y la educación que les estamos dando a los futuros ciudadanos. Es increíble la capacidad de percepción que tienen los niños en la actualidad y si bien muchos hacemos caso omiso a lo que los pequeños en ocasiones nos comentan, creo que la educación que les imponemos no es la mejor ni cambiará en nada el rumbo de nuestro país, como dice una vieja frase “como esperas resultados diferentes si siempre haces lo mismo”.
Actualmente parece que no importa como o por que medio consigues el dinero, este es un pensamiento de lo mas absurdo pues mucha gente te valora por cuanto dinero tienes en una cuenta bancaria, por el tamaño y el número de albercas de tu casa o por el carro del año que esta estacionado en tu cochera sin importar si te dedicas a vender dulces de esos que te mandan a otra galaxia, a tomar prestado algunos impuestos de esos que le sobra al gobierno o de plano como dicen vulgarmente chingar al prójimo, si al próximo inocente que se me ponga en el camino, ya sea vendiéndole menos producto o cobrándole más o simplemente como mi abuela decía “haciendo como que la virgen me habla” cuando se trata de pagar dinero o en algunos casos de pagar lo justo a quien lo merece.
Recuerdo cuando era pequeño no existían para mi preocupaciones de ningún tipo, uno vive feliz, solo comes, duermes, juegas, vas a la escuela, haces tarea (bueno no todos), vez la televisión, en fin muchas actividades que la inocencia de la niñez te obsequia, pero se han preguntado porque hay tanta felicidad a esta edad, muy simple porque no nos preocupamos por tener dinero, por saber quien es mas rico que otro, quien puede mas, es simple el día que nos preocupemos mas por superarnos emocional y profesionalmente y que nos interese el bien común sin importarnos tanto los vienes materiales ese día México será otro.
Se que el dinero es necesario para comprar cosas, para comer, hasta para salir con la novia, esposa o hijos de paseo según les quede el saco, pero en la medida que nos interesemos más en desarrollarnos como humanos el dinero tomará el lugar que debe tener, que es solo una herramienta para transformar nuestro trabajo en otros bienes, productos y servicios, más no la causa principal de nuestra existencia en esta vida. Recuerden trabajen para vivir no vivan para trabajar.
Por esta ocasión no deseo ser tan extenso en este tema pues podríamos pasar un día entero escribiendo y leyendo sin terminar, por lo que para finalizar les dejo los siguientes puntos:
1.- No porque tengas la casa o el carro mas lujoso conocerás el verdadero amor, ustedes creen que esas modelos de revistas que tiene por novios a esos ancianos con carro deportivo (que con trabajo se les para y me refiero al carro), ¿realmente los aman?, quizás no.
2.- Ser honesto no es sinónimo de Pendejismo, sean honestos pero tampoco sean lo segundo, se que es difícil vivir en la actualidad sin dejarse llevar por la corriente, el sistema esta coludido, podrido, es nefasto pero si no iniciamos algo, si no hacemos algo por cambiar nunca mejorará y en el peor escenario esto ira de mal en peor.
3.- Nos preocupa muy poco la educación de los hijos de este país (me refiero a los actuales niños) ahí radica gran parte de nuestro problema, esta generación ya ha cambiado el nombre por degeneración racial, intelectual y económica, pero no se preocupen yo les aseguro que ese no es el futuro para sus hijos, el de ellos será peor.
4.- Ya para finalizar con este tema les dejo esto: Se han preguntado ¿que se necesita para cambiar los problemas del país?, ¿Qué se necesita para cambiar nuestros propios problemas?, recientemente escuche en no se que canal de cable (disc0very o Nat Ge0) acerca del cerebro humano y su increíble capacidad para resolver problemas, es tan alto este nivel que mucho menos del 10 porciento de nuestros problemas no los puede solucionar nuestra mente, imaginen 90 porciento de soluciones, es así como les pido que la próxima vez que digan o hagan algo deshonesto piensen primero si los resultados pueden ser parte de ese diez porciento.

Se honesto es ser mejor….

miércoles, 19 de agosto de 2009

Capitulo 1 El trabajo, Mi primer Empleo, mi mejor empleo y mi Jefe

Bueno mis queridos lectores en esta sección hablaremos del trabajo, el primero, el último, que hacer y que no hacer si queremos conservarlo, de los jefes y de los que no lo son pero pareciera que si, de las cosas buenas y de las malas y de cómo nuestras vidas pueden pasar de ser una minita de oro, a la cárcel que mata esperanzas.
Recuerdo que cuando yo estaba en segundo semestre de la Facultad de Ingeniería comencé a trabajar, mi primer trabajo era en un cibercafe, un local pequeño pero bien acondicionado donde se acostumbra ir a revisar el correo, chatear o simplemente bajar música de Internet, es cierto que mi juventud la he vivido en una época de muchos cambios tecnológicos y en esa transición mi generación se caracterizó por adecuarse a ese tan impresionante pero constante cambio. Este mi primer empleo como todos los primeros empleos no me daba mucho para gastar, apenas tenia para pagar los camiones para ir a la escuela, pero bueno por algo se comienza, lo que si es un hecho es que en nuestros primero empleos aprendemos mucho ya que perdemos ese miedo que se siente la primera vez al iniciar con nuestra vida productiva. No se si les ha pasado pero siempre que entramos a trabajar por primera vez tenemos cierto temor a no cumplir con lo que se nos exigirá en ese nuevo empleo, recuerdo que en aquella época en que comencé, tenía muchas dudas ya que por un lado mi familia deseaba que continuara mis estudios sin descuidarlos en lo más mínimo pero bueno yo como ya un adolescente mayor de edad deseaba ganar un poco de dinero para pagar mi escuela, mis camiones y porque no comprar todo eso que uno ocupa cuando esta en esa edad, tome la determinación de iniciar mi vida laboral, paralelo a ello también me surgió la necesidad de obtener experiencia y perder esos miedos que como adolescentes todos tenemos. Antes de iniciar en contexto me gustaría aclarar algo y es que mucho he escuchado sobre las mujeres y sobre sus oportunidades en algunos empleos, hablando de los primero empleos, creo que llevan alguna ventaja sobre nosotros los hombres, me refiero a que en ningún momento son el sexo débil como mucha gente cree y es que una adolescente que esta en crecimiento (90-60-90) siempre lleva las de ganar sobre cualquier puberto que solo quiere ganar unas monedas mas pero que con trabajo sabe utilizar su propia calculadora. Si bien es necesario que cambiemos nuestro machismo y dejemos de ver a esos seres tan maravillosos como un objeto sexual, ya que ellas tienen muchas capacidades al igual que nosotros los hombres.
Si bien pues nuestros primero empleos marcan muchas experiencias en nuestras vidas tanto buenas como malas, recuerdo que cuando uno va a pedir trabajo espera que le ofrezcan un muy buen sueldo y hasta uno piensa que llegaras mandando y que todos se van a rendir a tus pies como si esto fuera una película situada en la edad media en donde el príncipe llega y todos los súbditos lo obedecen. Mis estimados lectores les tengo que aclarar la mente y es que esa ilusión se desvanece al poco tiempo cuando si tenemos la suerte de ser contratados nos encontramos con un sueldo como el de un carbonero ha si pero como con cien impuestos, salarios caídos, descuentos para seguros de carro, seguros de vida, seguros del perro y del gato y porque no de la prima de mi vecina, sí, así como lo leen, nuestro primer sueldo es tan grande como una gota de lluvia que cae en la inmensidad del desierto del Sahara, y ese es el precio de la inexperiencia y es que cuando un futuro jefe sabe que quizás eres capaz para desarrollar el puesto en cuestión, pero careces de ese pequeño instrumento llamado Experiencia pues abusa de su postura y aunque la mayoría de las ocasiones tu sueldo no saldrá del bolsillo de ese ser raro llamado JEFE, toman ventaja del asunto al final de cuentas seremos subordinados de otro subordinado sin embargo como todo gato lame botas nuestro futuro superior quiere quedar bien con su jefe, que a la vez este último desea también quedar bien con el vicepresidente de la región, que a su vez le da cuentas al subgerente de zona, y que así sucesivamente le dan cuentas a un Gerente que no es otra cosa mas que una de las mascotas que más entretienen al dueño de la empresa, un anciano codo que lo menos que quiere es pagar buenos sueldos y perder un porcentaje de ganancia. Y es así como nosotros mismos al paso de los años hacemos que los recién ingresados a este mundo del trabajo reciban menos y cada vez menos y por supuesto hagan más, en resumidas cuentas y para que me entiendan nuestro primer salario es una verdadera tristeza.
Pero bueno no nos desanimemos pues al fin comenzamos con nuestro primer empleo, quizás con miedos, pero orgullosos porque ya somos todos unos hombres productivos y que con su trabajo logremos muchísimo, aunque me temo decirles mis queridísimos amigos que eso va a cambiar y eso sucede como a la semana o la primer quincena cuando nuestro pago llega a nuestras manos, con orgullo vamos y recibimos en la caja ese cheque con muchos ceros y es que así quedo después de todos los descuentos, con puros ceros, la cantidad que esperábamos quizás debería tener tres ceros pero solo tiene uno y si bien nos va dos ceros, lo miramos acongojados y exclamamos ¡Esto es Todo! y así es eso es todo, no hay mas, quizás vallamos el fin de semana a alguna tienda a comprarnos esa camisa nueva, o esos tenis de moda que tanto tiempo atrás deseábamos obtener, sin embargo cuando salgamos de la tienda con ese artículo que tanto anhelábamos; si es que nos alcanzó para comprarlo con nuestro primer salario; nos daremos cuenta que ese primer salario ya se esfumó, es cuando comienza a crecer en nosotros ese espíritu por ganar más dinero.
Cuando empecé con ese empleo que ya mencioné, recuerdo muy bien que uno hacía de todo y es que cuando eres contratado por lo general te dicen que tus actividades se limitaran a una cantidad definida y hasta estandarizada de cosas que al principio parecen las más sencillas del mundo; pero la realidad es que comienzas llevando algunas cuentas bancarias, reportes y atención a clientes y terminas lavando los pisos, sacando la basura, bañando al perro y hasta cuidando a los 2 gemelos malvados de la cliente Favorita de tu Jefe. Muchas veces te preguntas si elegiste una buena opción al pedir trabajo en ese lugar, pero hay una realidad, eres un Novato y por algo tenias que empezar, la mayor parte del tiempo hacemos las cosas con empeño y de buena manera pero con forme pasen los días, los meses y quizás los años ese empuje se irá perdiendo y es que mientras nuestros cerebros estén ocupados, nuestra cartera llena y nuestras oportunidades acariciándonos somos los reyes de la colina, pero cuando alguno de estos factores se limitan a la monotonía del decremento andante y constante, nuestras ambiciones apuñalan a nuestra tranquilidad emocional para así provocar una guerra de contradicciones neuronales.
Hay muchas cosas que hacer en este primer empleo y estamos emocionados al comienzo de todo, después aunque no lo deseemos esto se tornará algo mas cotidiano que emotivo, sin embargo no perdemos la cordura y tratamos con buen objeto realizar nuestras actividades de la mejor manera posible y en el menor tiempo para que todos vean en nosotros el Mono de Diamante que podría llegar a ser un ejecutivo importante en poco tiempo, esto trae consigo casi siempre un doble efecto y es que así como el exceso de gas se hace presente al destapar un refresco que previamente batimos, habrá mucha gente a nuestro alrededor que lejos de ver bien nuestro actuar lo verán mal e incluso trataran de opacar nuestro rendimiento de mil formas he aquí cuando mis estimados debemos de tener en claro que queremos y a donde deseamos llegar pues de ello se desprende nuestras acciones a efectuar. Cuando un empleo nos gusta ya se por el Horario, el salario, el tipo de trabajo desarrollado o por las secretarias que trabajan con nuestro jefe; en cualquier que sea el caso este empleo satisface alguna de las necesidades que tenemos, por lo tanto deseamos conservarlo, si esto es así hay una serie de reglas que debemos seguir para no pasar a ser un desempleado mas comprando todas las mañana el periódico para buscar una nueva chamba. En primer plano tenemos que definir el tipo de Jefe que tenemos existen varios tipos de esta especia de seres en No peligro de Extinción (ya que hay muchos), uno es el jefe denominado Buena Onda, ese que siempre te da la confianza para resolver problemas, ese que tiene sensatez en su toma de decisiones; ese mismo que no carece de conocimiento alguno en las actividades que lleva desempeñando ya hace un tiempo, ese tipo de jefe es creo yo lo mejor que te pudo pasar en tu primer empleo y esto lo saco a relucir pues las primeras veces en algunas situaciones siempre nos marcan de un modo u otro y nos pueden llegar hasta traumar si llegaran a volverse un hecho desagradable. Cuando nos hemos topado con esta especie de Jefes lo mejor que podemos hacer es sacarle provecho y aprender de el lo más que podamos, recuerden que nunca sabemos lo que pueda pasar a futuro; supongamos que el tuviera un accidente mañana al salir de su casa hacia la oficina, mismo que le impidiera continuar con su puesto, quizás la próxima semana nosotros tomemos su lugar si logramos cubrir el perfil, (Aclaro debe de ser un accidente he).
Ahora bien hay otro tipo de Jefes en la lista; uno de los cuales y que realmente nos le deseo ni a mi peor enemigo es el Jefe PASADO, si como lo leen, Pasado de quisquilloso, pasado de grosero, pasado de fastidioso y demás cosas inimaginables, este individuo por lo general malo de Corazón, exigente y sin misericordia será nuestra sombra por un tiempo determinado; aunque hay algunas variantes de esta especie, solo hablaremos de la que conjuga la mayor cantidad de característica. Cuando nos encontramos pues con este tipo de Jefes tenemos que cuidar muy bien que hacemos y que no hacemos, pues aunque muchas veces no satisfacemos las imposiciones de este ser despreciable aún cuando cumplamos con sus exigencias la mayor parte del tiempo no pasaremos esa barrera impuesta, que el mismo creó, haciéndonos ver como los empleados incumplidos o ineficientes que no merecen ese empleo, aún cuando nuestras propias características, convicciones, cualidades y habilidades superen la de este tipo de jefe. Hay algo que siempre tuve en claro cuando comencé a trabajar y es que sin importar que tan mala suerte nos toque con un jefe siempre debemos sacar ventaja de todas las circunstancias, recuerden cuando una mariposa viaja desde Canadá hacia México para cumplir así su ciclo de reproducción atraviesa cientos de Kilómetros y sobre lleva cualquier condición climática con el objetivo de llegar a su destino, muchas no lo logran pero las que lo hacen tienen al final del camino su tan ansiado premio. Es así como nosotros debemos sobre ponernos a la tormenta, y también sacar provecho, recuerdo haber leído en algún texto algunos consejos que da el conocido Bill Gates a un grupo de estudiantes en Estados Unidos, una de esas ideas me pareció muy importante y es que el hace mención sobre el hecho de que al ser estudiantes siempre nos quejamos de los maestros que son exigentes con nosotros y nos la pasamos renegando sobre las tareas, las investigaciones, los trabajos en grupo, los exámenes en fin mil cosas, pero ni nos imaginamos como serán los jefes en el Futuro que nos aguarda ya que ellos si serán unos verdaderos tiranos, solo exigirán y no nos darán espacio para las equivocaciones, es así pues que debemos quejarnos menos y trabajar un poco más.
Hay otro tipo de jefes y que por lo regular se caracterizan por la Juventud los cuales son más dinámicos y hasta cierto punto con mayor flexibilidad, cuando tenemos un jefe joven o un jefe flexible las cosas son buenas ya que nos permite desenvolvernos con mayor facilidad ya que nos sentimos mas en conexión con este individuo, más sin embargo recuerden que no siempre la similitud de edades es equivalente las buenas relaciones.
Cualquiera que sea el caso, creo que lo primero en lo que debemos pensar antes de juzgar el tipo de Jefe o de compañeros con los que trabajaremos; es hacer bien nuestro trabajo y de ello se desprenderán nuestras perspectivas a futuro. Mucho hay que resaltar que el medio en el que nos desarrollamos profesionalmente es sin duda parte fundamental de nuestra formación con esto trato de decir que cuando un gato se crece en el basurero, este se vuelve huraño, maldoso y ladrón, pero cuando este crece en una casa bajo del debido cuidado y las restricciones pertinentes, el gato será mas educado y mucho menos agresivo, así como funciona esto, el ambiente cambia nuestra conducta. Nos comportamos muy diferente en diferentes ambientes, en la escuela, con la familia con la novia en el trabajo, muy rara vez somos iguales en todos los lugares, pero a mi punto de ver la vida esto es casi imposible pues no eres igual de amoroso con tu novia que con tu amigo, ni le tienes el mismo respeto a tu padre como a tu hermano o a tu patrón.
Creo que después de hacer pensar a sus mentes durante algunos minutos los dejaré descansar, sin embargo les dejo una pequeña enmienda y un consejo; piensen siempre a donde desean llegar y creo lo más importante tengan los pies sobre la tierra, si quieren llegar a una meta en algún tiempo no solo piensen en ello, sino también como llegar hasta ese punto. Hay tres valores que no están peleados con la riqueza monetaria y es la Humildad de corazón, la honestidad y la sensatez si uds conservan esos valores aun cuando sus bolsas estén llenas de dinero serán unos buenos lideres, amigos, hermanos, padres e hijos.